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Retatrutide: ¿un hombre murió por el inyectable no aprobado para bajar de peso?

Un caso reportado al sistema Yellow Card del Reino Unido generó titulares alarmantes. Analizamos qué dice realmente la evidencia disponible y por qué es prematuro sacar conclusiones sobre retatrutide.

Publicado el 9 de julio de 2026, 23:25 hs

El titular sonó fuerte la semana pasada: un hombre de poco más de 30 años habría muerto tras usar retatrutide, el “nuevo GLP-1” que promete resultados aún más potentes que semaglutida o tirzepatida. Pero, como suele pasar con estos reportes de sistemas de farmacovigilancia, la realidad es más gris que negra o blanca.

El dato proviene del Yellow Card Scheme, el sistema de notificación voluntaria de eventos adversos del Reino Unido. Hasta ahora se registraron 77 notificaciones relacionadas con retatrutide. De esas, 59 fueron consideradas “serias” y una involucra un fallecimiento. El reporte indica “drug induced liver injury” (lesión hepática inducida por el medicamento) y fue realizado por un profesional de la salud en 2025.

¿Qué sabemos realmente? Poco. El sistema Yellow Card no publica detalles clínicos completos por cuestiones de privacidad. No sabemos si el hombre tenía otras enfermedades, si consumía otros medicamentos, alcohol en exceso, o si realmente estaba usando retatrutide puro comprado en el mercado negro. Tampoco si participaba de algún ensayo clínico.

Retatrutide es un agonista triple (GLP-1, GIP y glucagón) que se encuentra todavía en fase 3 de ensayos clínicos. No está aprobado por ninguna agencia regulatoria importante del mundo para uso comercial. Eso significa que cualquier persona que lo esté usando fuera de un estudio lo está haciendo de forma no regulada, generalmente a través de farmacias de compounding o sitios web que venden “versiones de investigación”.

Los riesgos reales de los medicamentos no aprobados

Cuando un producto no pasó los controles de calidad y seguridad de la ANMAT, EMA o FDA, el riesgo no está solo en el principio activo. Puede haber problemas de dosificación, impurezas, conservantes o incluso contaminación. En el caso de los agonistas de GLP-1 comprados en el mercado informal, ya hemos visto reportes de problemas gastrointestinales graves, pancreatitis, y sí, alteraciones hepáticas.

Sin embargo, un solo caso notificado no permite establecer causalidad. Los sistemas como Yellow Card sirven para generar señales de alerta, no para confirmar que “el medicamento mata”. Se necesitan investigaciones mucho más profundas: autopsia, análisis toxicológico, historia clínica completa y, preferentemente, más casos similares para poder hablar de un patrón.

¿Qué significa esto para quien está pensando en usar estos fármacos?

Si estás luchando con el peso, es entendible que busques opciones que parezcan mágicas. Pero comprar retatrutide en el mercado negro no es una solución sostenible ni segura. Los efectos secundarios más comunes de esta familia de medicamentos (náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, pérdida de masa muscular) ya son desafiantes cuando el producto es original y está bien dosificado. Con un producto dudoso, el riesgo se multiplica.

Desde el consultorio siempre digo lo mismo: los cambios que realmente perduran son los que podés mantener mientras tomás mate, vas al asado del domingo y vivís tu vida real. Eso no significa resignarte. Significa mejorar gradualmente la calidad de lo que comés, moverte más (aunque sea caminar después de cenar) y, si es necesario, evaluar con tu médico opciones aprobadas y acompañadas.

El rol de la evidencia y la paciencia

Los ensayos de fase 3 de retatrutide muestran, hasta ahora, reducciones de peso importantes (hasta 24% del peso corporal en 48 semanas en algunos participantes). Pero también reportan efectos adversos gastrointestinales en más del 60% de los voluntarios y abandonos por intolerancia. Todavía falta conocer datos de seguridad a largo plazo, especialmente sobre hígado, páncreas, tiroides y salud ósea.

Mientras tanto, el consejo práctico es claro: no compres medicamentos en fase experimental por internet. Si tenés dudas sobre tu peso o tu salud metabólica, empezá por lo básico. Un nutricionista que te escuche, que conozca tu rutina real argentina (horarios de trabajo, presupuesto, gustos) y que te ayude a construir hábitos sin sacrificios extremos sigue siendo la mejor inversión.

Recordá siempre que estos datos son generales. Cada caso es único y requiere evaluación profesional. Si estás usando o pensando usar algún agonista de GLP-1, comentáselo a tu médico y hacé los controles hepáticos y de rutina que correspondan.

La salud no se construye con atajos. Se construye con constancia, información confiable y decisiones tomadas con cabeza fría, aunque el titular de turno intente asustarnos.

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